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¿Por qué programación y para quiénes? | SAS EDUCATION ARGENTINAExiste entre los usuarios de software, de distintos niveles de experiencia y diferentes roles, una considerable confusión respecto de este tema y uno complementario, el papel y alcance de las interfases gráficas.Buenos Aires, Argentina (19 May. 2009) – Existe entre los usuarios de software, de distintos niveles de experiencia y diferentes roles, una considerable confusión respecto de este tema y uno complementario, el papel y alcance de las interfases gráficas. Un lenguaje de programación y la propia tarea de programación tienen muchas similitudes con el lenguaje natural (por ejemplo, el español) y su utilización. Esto no es sorprendente porque un lenguaje de programación es, como el lenguaje natural, un instrumento de comunicación, el segundo con nuestros congéneres y el primero con un sistema artificial (cada vez más "inteligente"). Por ello, es útil responder las preguntas del título desde el punto de vista de la comunicación en general. El lenguaje natural como instrumento de comunicación tiene características peculiares. Para que funcione apropiadamente debe ser muy flexible (gran vocabulario a nivel de palabras y otras unidades, y una gran posibilidad combinatoria) porque debe poder usarse para referir a las más variadas situaciones (reales e imaginarias). Sin embargo, los usos del lenguaje natural están sometidos a varias leyes conocidas, entre ellas la de las proporciones 20/80 atribuida a Pareto. En un 20% de los usos necesitamos una considerable flexibilidad y potencia expresiva, pero en un 80% de los casos usamos el lenguaje para cosas que se expresan muy fácilmente y que son bastante predecibles. Es para ese 80% de los casos que el lenguaje natural tiene "complementos paralingüísticos”: gestos, expresiones faciales, comienzos de oraciones, sonidos, interjecciones, etc. Cuanto más cercano esta un interlocutor (por ejemplo, al lado nuestro, versus en otro país) y cuanto más inmediata y concreta es la situación a la que queremos hacer referencia (por ejemplo, ¿donde está la parada del colectivo 96?) más útiles son los elementos paralingüisticos (por ejemplo, señalar) y más ineficientes son medios más explícitos y verbosos. Si la pregunta sobre la parada del colectivo la hiciese un turista, probablemente será útil además de una seña hacer alguna explicación un poco mas completa (menos paralingüística). Por supuesto, en el contexto de una novela o cuando detectamos que la pregunta por la parada está, por alguna razón, mal formulada (no hay una linea 96, no pasa en absoluto por la zona, etc), recurriríamos a una opción más verbosa, menos predecible y más potente expresivamente para resolver la cuestión. Una segunda característica muy importante del lenguaje natural que, por lo común, no suele advertirse es la importancia en nuestra comunicación de la inferencia versus una comunicación explícita. Muchísimas veces no decimos exactamente lo que queremos significar sino algo que calculamos que le permitirá a nuestro interlocutor inferir aquello que queremos decir. En esto se basan muchas expresiones y figuras retóricas (ironía, metáfora, metonimia, etc.). ¿Cómo se manifiestan estas características en la comunicación con una computadora? Una interfase gráfica permite “comunicar” la intención del usuario con gestos paralingüísticos (señalar una opción, arrastrar un ícono, un clic del mouse, etc.) en relación con ubicaciones espaciales (íconos, barras, ventanas y otros sitios en pantalla) y presenta opciones (íconos dentro de ventanas activas, “defaults” de procedimientos, por ejemplo) en función de una inferencia (en general bastante básica) de la intención del usuario. La “bondad” de una interfase gráfica se basa en su capacidad para utilizar técnicas paralingüisticas e inferenciales para lograr que el usuario pueda hacer, de la manera más eficiente posible, ese 80% de las tareas que son fácilmente realizables de este modo. Pero, la cuestión es que el otro 20% requiere utilizar recursos más expresivos (un lenguaje de programación). El lenguaje SAS (en un sentido amplio) es sumamente expresivo: está compuesto por el lenguaje SAS base (un lenguaje de cuarta generación) y varios otros lenguajes “embebidos”: AF (un lenguaje de componentes), SQL (un lenguaje de cuarta generación), Perl (un lenguaje de tercera generación), SAS macro (un lenguaje de macro programación) e IML (un lenguaje de programación matricial), El lenguaje SAS ha sido un lenguaje muy estable durante casi treinta años, con nuevos agregados que acompañaron la evolución de SAS y sus tecnologías, pero, en esencia, su estructura siempre ha sido la misma. Dos de las interfases más populares de SAS son Enterprise Guide, una interfase gráfica de generación de consultas, análisis estadísticos y programación, y Enterprise Miner, una interfase gráfica especializada en tareas de Data Mining. Ambas interfases generan código en lenguaje SAS (lo único que “entiende” un servidor SAS) en base a las selecciones gráficas del usuario. La potencia expresiva de ambas interfase es muy importante, pero de ningún modo es posible acceder a la totalidad de las capacidades del lenguaje SAS subyacente. A un usuario inicial o “ingenuo” le basta la interfase gráfica. Sin embargo, un usuario avanzado que desea realmente optimizar el uso de sus herramientas y obtener resultados de reporting o modelización sofisticados, debe poder interpretar el código generado por la interfase, debe conocer a qué otras funcionalidades puede acceder recurriendo al agregado de sentencias u opciones en el código generado, debe conocer cómo acceder a los muy diversos resultados producidos durante un análisis estadístico o de data mining (además de los que se muestran en la ventana “Output”), o debe poder escribir programas enteros que le permitan agregar funciones, algoritmos, técnicas de modelización o de evaluación nuevas y sofisticadas.
En síntesis, si usted desea ser un usuario avanzado de las herramientas SAS de las que dispone y obtener de ellas el máximo provecho, un conocimiento de programación con el lenguaje SAS es fundamental.
SAS es una empresa líder en soluciones y servicios de Business Analytics y el mayor proveedor independiente de Business Intelligence del mercado. Con innovadoras aplicaciones, apoyadas por una plataforma de inteligencia empresarial, SAS ayuda a que 45,000 sitios mejoren su desempeño y brinden valor para tomar decisiones de negocio más acertadas con mayor velocidad. Desde 1976, SAS otorga a sus clientes alrededor del mundo THE POWER TO KNOW®.
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