¿Cuánto cuesta la hora de vuelo de un cazabombardero?

Las organizaciones públicas han llevado a cabo, tradicionalmente, una gestión económica basada en no invertir más del presupuesto asignado. Se recibía una partida presupuestaria que se empleaba para cumplir unos objetivos fijados. El control presupuestario se limitaba a garantizar que los recursos se empleaban en cumplir con los objetivos y que se hacía de forma efectiva.

El Ejército del Aire, como organismo público, llevaba a cabo este modelo de gestión para controlar el presupuesto.

Pero esta institución había experimentado una rápida modernización en los últimos años, lo que dificultaba conocer de forma fiable el coste de las operaciones que realizaba. A estos cambios había que añadir los servicios que el ejército prestaba a la sociedad civil y de los que debía conocer su coste para poder facturarlos.

Surge entonces la necesidad de implantar un sistema analítico de costes que permitiera conocer con exactitud el coste de cada actividad. Alfredo Medina, Teniente Coronel de la Dirección de Asuntos Económicos del Ejército del Aire, dirige este proyecto para el que la organización ha confiado en SAS.

Podemos conocer el coste real de todas nuestras actividades, desde el coste de la hora de vuelo de un cazabombardero hasta el de formación de un piloto de combate.

Alfredo Medina
Teniente Coronel de la Dirección de Asuntos Económicos del Ejército del Aire

La necesidad de conocer el coste de los servicios prestados a terceros

Entre los servicios que el Ejército del Aire presta a terceros y que por tanto debe facturar, se encuentran por ejemplo los desplazamientos oficiales de los miembros del gobierno, la participación de los hidroaviones en los incendios forestales, el sistema de alerta y control del espacio aéreo y de ayudas a la navegación aérea que presta a AENA o la formación de pilotos de helicópteros de la Guardia Civil y la Policía Nacional.

Estos cálculos de costes por actividades no eran posibles con los sistemas de gestión tradicionales que se venían utilizando.

Otro de los asuntos que preocupaba al Ejército del Aire era conocer, por ejemplo, el coste de una hora de vuelo de un cazabombardero o de la formación de los pilotos de combate. La instrucción de estos pilotos requería gran cantidad de recursos que no estaban cuantificados y que no eran amortizados por el traspaso continuo de pilotos a la aviación comercial. Conocer el coste exacto de cada hora de formación se hacía por tanto necesario para exigir a los pilotos que abonasen el importe de la misma en el caso de que abandonasen el Ejército antes de haber amortizado la inversión que se había realizado en su preparación.

La necesidad de un sistema de gestión inteligente

Se hace patente en el Ejército del Aire la necesidad de contar con un sistema avanzado de gestión, un modelo de contabilidad analítica que proporcionase información sobre los recursos que estaban utilizando, cómo se asignaban costes a las distintas actividades y cuál era el coste de los productos que se generaban. Se trataba de contar con un sistema de gestión de costes por actividades como el de cualquier compañía, aunque adaptado a las particularidades propias de esta institución.

Lo que se necesitaba era un modelo de inteligencia de negocio que fuese más allá de una mera visión de las ganancias y las pérdidas. La solución que mejor se adaptaba a las necesidades del Ejército del Aire era la solución de contabilidad analítica SAS®Activity Based Management, a través de la cual, el Ejército del Aire podía obtener una visión detallada de todos los elementos que intervenían en una actividad.

A pesar de que la solución implantada funciona igual que en cualquier compañía, se hicieron dos adaptaciones para adecuarla a las características propias de la institución. Por un lado, se asimiló el concepto de Centro de Coste con el de "Centros de Actividad" que incluye todos los desgloses de las unidades de la Fuerza Aérea.

Por otra parte, se adaptó el concepto de producto a los conceptos que la organización necesitaba analizar como horas de vuelo, servicios de transporte, servicios contra incendios, horas de formación, etc. En estos conceptos se incluyen tanto los costes operativos directos como los indirectos, lo que permite definir un modelo completo de costes a través de la solución ABC-ABM.

El proceso para la puesta en marcha de la solución incluyó tres fases:

  1. Asignación de gastos por centro de costes. En esta fase se asignan los gastos correspondientes a la Jefatura del Ala, al Grupo de Material con sus escuadrones de mantenimiento y abastecimiento y al Grupo de Fuerzas Aéreas con sus dos escuadrones de aviones de combate. A cada centro de coste se le aplican diversas categorías de coste, y a su vez, cada categoría puede ser subdividida en todos los elementos de coste que la componen.
  2. Asignación de costes a actividades y recursos de la unidad. Todas las actividades se subdividen a su vez en todas las que se incluyen en el catálogo de actividades de la unidad. Así, las actividades de apoyo incluyen actividades de gestión de personal, de mantenimiento, de abastecimiento y de cartografía. Las actividades de mantenimiento se subdividen en mantenimiento de armamento, de sistemas de armas, de material electrónico y comunicaciones, etc.
  3. Asignación del coste de las actividades a cada sistema de armas de la unidad para determinar el coste total y el coste unitario. Por ejemplo en el caso del Ala 12 se trata del coste de los F-18 que lo integran. Este coste general es la suma de los costes de los recursos operativos más los costes de las actividades de jefatura, los de las actividades de apoyo y los costes de las actividades operativas. El resultado final es una cuenta de explotación analítica del Ala 12 que revela el coste completo de sus operaciones aéreas de instrucción y el coste de sus operaciones aéreas de caza y ataque. Si conocemos el número de horas dedicadas a cada una de ellas podemos calcular el coste de una hora de vuelo.

"Gracias a la solución SAS® Activity Based Management podemos conocer el coste real de todas nuestras actividades, desde el coste de la hora de vuelo de un cazabombardero hasta el de formación de un piloto de combate. Esto permite al Ejército del Aire una mejor asignación presupuestaria, al facilitar el análisis de los costes de funcionamiento de cada área" comenta el Teniente Coronel Alfredo Medina.

SAS® Activity-Based Management capacita a los gestores de negocio para analizar, revisar y dar respuesta a los retos de mejora de márgenes, reducción de costes y optimización de procesos que actualmente las organizaciones necesitan.

SAS® Activity-Based Management, proporciona información detallada y útil que permite:

  • Tomar decisiones basadas en la rentabilidad de los distintos productos, clientes y unidades de negocio.
  • Detectar áreas de mejora en los procesos e identificar sobrecapacidades, optimizando de esta manera la planificación de las mismas.
  • Pormenorizar los distintos segmentos de mercado, las distintas gamas de producto y servicios a fin de identificar los verdaderos inductores de coste.
Cuartel General Ejercito del Aire - case study

Cuartel General del Ejecito de Aire en Madrid

El reto

Calcular con exactitud el coste de cada actividad y servicio realizado.

Solución

SAS® Activity Based Management.

Beneficio

Conocer todos los elementos que intervienen en una actividad e identificar su coste real, consiguiendo una mejor asignación presupuestaria.


"Gracias a la solución SAS® Activity Based Management podemos conocer el coste real de todas nuestras actividades, desde el coste de la hora de vuelo de un cazabombardero hasta el de formación de un piloto de combate. Esto permite al Ejército del Aire una mejor asignación presupuestaria, al facilitar el análisis de los costes de funcionamiento de cada área

Alfredo Medina, Teniente Coronel de la Dirección de Asuntos Económicos del Ejército del Aire

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